Estados Unidos defendió la revocación de visas a tres funcionarios chilenos asegurando que la decisión se tomó tras advertencias previas realizadas por el embajador Brandon Judd. Según explicó, Washington alertó a autoridades chilenas sobre los riesgos de avanzar en el proyecto del cable submarino con China, señalando eventuales amenazas a la seguridad y a la infraestructura crítica.
El diplomático afirmó que compartieron información sobre incursiones de “actores malignos extranjeros” en sistemas de telecomunicaciones chilenos, lo que —según dijo— habría puesto en riesgo la privacidad de quienes usan teléfonos celulares en el país. También mencionó el hackeo a una importante empresa de la construcción y sostuvo que, ante la falta de medidas correctivas por parte del Gobierno, se decidió aplicar sanciones y revocar las visas.
Si bien Judd no vinculó directamente el caso con el programa Visa Waiver, dejó entrever que la situación ha generado preocupación en Washington respecto de la protección de datos sensibles.
Además, expresó su expectativa de trabajar con un nuevo gobierno que —según indicó— esté más enfocado en la seguridad, dando a entender que bajo ese escenario no deberían repetirse este tipo de conflictos.
En esa línea, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, descartó que la Visa Waiver esté en riesgo por esta controversia. Señaló que ambos temas son “situaciones distintas y separadas” y destacó que Chile mantiene una colaboración permanente con Estados Unidos en materia de seguridad e intercambio de información.