Con la llegada de la Pascua de Resurrección, es habitual que muchas familias realicen el tradicional juego de la “búsqueda de huevitos”, una actividad que invita a los más pequeños a disfrutar de una jornada marcada por la entretención y la sorpresa. Sin embargo, Roxana Yong López, nutricionista con grado de magister y académica de la asignatura de Salud Pública de la carrera de Nutrición y Dietética de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Antofagasta, advierte que, aunque se trata de una actividad lúdica y ampliamente valorada por niñas y niños, el consumo excesivo de estos productos puede resultar perjudicial para la salud, por lo que recomienda moderar su ingesta.
En este contexto, la especialista explica que “se trata de elegir con conciencia, no de prohibir estos alimentos. El Mapa Nutricional JUNAEB 2025 evidencia cifras preocupantes de sobrepeso y obesidad en la población infantil, especialmente en estudiantes de quinto básico. Por esa razón, en fechas como la Pascua de Resurrección, es importante reforzar el llamado a evitar una ingesta excesiva de alimentos azucarados, como el chocolate”.
Asimismo, agregó que “pequeñas decisiones en el presente pueden contribuir a prevenir, a largo plazo, problemas de salud como malestares gastrointestinales, alteraciones en los hábitos alimentarios y otras enfermedades asociadas a una alimentación poco equilibrada, como las de tipo cardiovasculares o metabólicas como la Diabetes Mellitus tipo 2. Educar en hábitos saludables desde la infancia es clave para favorecer el bienestar físico y emocional de niños y niñas”. En esa línea, subrayó que es posible disfrutar de estas celebraciones de manera equilibrada, sin perder su sentido familiar y recreativo.
Recomendaciones para disfrutar una Pascua sin excesos
Entre las recomendaciones entregadas por la nutricionista, destaca la importancia de centrar la atención en la experiencia de la celebración, más que en la compra de grandes cantidades de huevos de chocolate.
“Es posible recrear la magia de la Pascua de forma creativa y significativa. Por ejemplo, se pueden hacer huellitas de conejo con harina en distintos rincones del hogar, dejando pequeñas sorpresas para los niños, o bien pintar huevitos, tal como se hacía tradicionalmente en los inicios de esta celebración. Son actividades simples, pero llenas de encanto, que requieren tiempo y dedicación, y que pueden transformarse en recuerdos significativos para la infancia”, sostuvo.
Del mismo modo, señaló que no necesariamente el juego debe girar en torno a ocultar dulces, también es posible innovar incorporando otros elementos representativos de la fecha, como un peluche de conejo o alguna actividad especial que resulte significativa para el niño o niña. Entre las alternativas, mencionó la posibilidad de organizar un paseo familiar, salir a andar en bicicleta o compartir tiempo al aire libre, promoviendo así una celebración más activa y menos centrada en el consumo.
Si los padres disponen de tiempo, pueden preparar huevitos de Pascua caseros con ingredientes más nutritivos, como dátiles o frutos secos. De esta manera, es posible disfrutar de la celebración sin afectar la salud ni alterar una alimentación equilibrada. Además, educar acerca del valor de las fiestas desde la infancia ayuda a comprender que no todo gesto de afecto requiere excesos. Promover celebraciones conscientes no solo fomenta conductas saludables, a su vez construye una relación más equilibrada y consciente con la alimentación y el bienestar